Natalia Sánchez Valdemoros (n. Mendoza, 1981) trabaja desde su taller pintando e investigando técnicas. Su obra se destaca por el uso del color y se articula en la serie "Fachadas": una reflexión sobre la dualidad de las relaciones humanas — cercanía física, lejanía emocional.
Muestra también una pasión por la arquitectura y la estética del deterioro, capturando el paso del tiempo en sus pinturas.