Emilia Can (n. La Plata, Buenos Aires) comenzó su camino en el arte en 2017, de manera autodidacta. Su práctica nace de la intuición y el proceso personal: cada pincelada es un ensayo visual que le permite explorar y procesar sus propias experiencias.
A través de sus obras busca transmitir la esencia de la experiencia humana y crear un espacio íntimo donde cada persona pueda explorar su propio viaje.