Cecilia Carreras trabaja con interiores de figuras solitarias donde los silencios y soledades se vuelven palpables. Su imaginario personal — también colectivo — construye narrativas visuales de paisajes ambiguos y figuras fragmentadas.
Sus grandes formatos plasman esa vitalidad a través de pinceladas amplias, colores vibrantes y capas de pintura. El gesto y la expresión son una constante en toda su obra.